Mi historia
Indira Falleroni nació en el año 2000, es una joven escritora argentina oriunda de Buenos Aires, CABA. Comenzó a escribir historias y canciones desde la corta edad de 7 años, y su principal ocupación (a parte de un trabajo en relación de dependencia) es la música bajo otro seudónimo (Blu).
Con una vida hasta los 14 años de clase media baja y situaciones familiares difíciles se las ingenió para crear arte como manera de enfrentar o escapar de las duras realidades, pero viniendo de una familia de artistas, no se le hizo complicado.
Encomendada por su pasión e inspiración creó variedad de obras escritas y musicalizadas.
Simulacro de Entelequia
Amor
Mirada de Claveles
Tu mirada de claveles
tu piel perfumada
tu sentido de la orientación
para llegar a mi cama
tu cabello ‘e rizos negros
hacen juego con los míos
hacen un nudo en nosotros
raíces somos unidos
Alimento de sonrisa
caricia que siempre espero
mis ojos se clavaron fijamente
en este hombre que tanto deseo
A mi yo de hace años
yo le hablo y le recuerdo
que al final sí se pudo encontrar
abrazo sin dolor de por medio
Simulacro de Entelequia
Dolor
Lo Roto
Estoy
Rota en pedazos pero reconociendo cada uno de ellos
conozco mejor mis lados disparejos
me fijo más en los defectos que podìa corregir
Me invita la vista a acariciar los bordes àsperos
a notar todo lo que existe, a resaltarlo
Lo roto es còmplise de lo armado
es un rompecabezas de lo difícil y bella que es la vida
La constancia va agrietando los fragmentos
conozco cada trozo de ese conjunto y le rezo
Agradezco a veces estar rota, y otras lo padezco
es la marca que deja entre grieta y grieta el dibujo del pasado hecho hoy
con pocas palabras logro reencontrarlos
con recuerdos logro pulirlos, y están ahì
y siempre serè ese rompecabezas de lo difícil y bella que es la vida
Lo roto es cómplice de lo armado
la constancia va agrietando los fragmentos
conozco cada trozo de ese conjunto y le rezo
Mirada de Claveles
Con tus rizos armo puentes
Que me llevan a verte
Aunque tienes ojos malos
No puedo dejarte
Me inquieta contemplar la soledad a tu lado
Marcada está mi piel con tu nombre
Desgarras la brisa con tu cigarro
Estoy volviéndome barro
Mis rizos cortaste
Mi palabra capturaste
Es preciosa tu fugaz sonrisa
Que destella paz, hasta que algo te agota
No puedo escapar…
Tus barrotes de amor y algo más
Queman cuando me achico para pasar
Es tu lágrima tan grande
Tu dolor punzante
La existencia es mía
Pero no puedo dejarte
Simulacro de Entelequia
Miedo
Simulacro de Entelequia
Alegría
Día de Sol
El verde es el ilustre común en este espectáculo, espectáculo de edades, risas y sueños, donde octogenarios y primeros pasos se unen en un día de sol.
El sonido de la felicidad se completa con aves, risas y hojas al viento, perros corriendo y folklore llenando el espacio.
Es tan raro y acogedor pensar que, en este universo amplio y frío se encuentra una llama cálida que iluminaría cualquier soledad.
Ésta se siente, pero al mismo tiempo la eterna dualidad a la que estamos impuestos nos invita a sentir de todo.
Es el amor en el aire que me trae las palabras que ahora escribo, siendo todo esto, un recuerdo que revivo. A mi lado una persona que completa el cuadro perfecto, jóvenes enamorados, niños y ancianos, unidos en un día de sol.
Belleza
Un acto de caridad
Un ventanal antiguo rodeado de flores
Una hoja volando hacia el sol
El rocío de la mañana
El acto desinteresado
Mis ojos como estalactitas brillando de amor
Un cachorro, un perro viejo
Una conversación de dos amables ancianas
Niños riendo en un parque
Como quiero ser breve
no diré cada elemento que a mi parecer es bello
(Sería un mundo entero de ello)
El momento presente es un regalo de la belleza
Escritos
Presión
Hay veces que la belleza de alrededor se nubla por el mismo pensamiento de la tristeza.
Nos concentramos en lo que tenemos que resolver, y nos perdemos en esa búsqueda para encontrar eso que deseamos. Tal vez elegimos caminos que no son los indicados, pero tampoco son equivocados, ya que dependiendo el nivel de la persona, aprenderá o se sumergirá más en esa tristeza como si de arenas movedizas se tratasen.
Hay que tener en cuenta la persona, su cultura, su educación, y su lugar en el mundo. El común denominador siempre es el alma y como todos tenemos un alma también tenemos siquiera una pizca de bondad, y así, el poder de ver una rosa en el desierto.
Locura
La locura que en mi habita es radiante, no palpita por dolores ajenos, palpita por el arte.Ten cuidado si te topas con mi aura, con mi esfera, no la toques con manos impuras, no la invadas, no la agobies, ella te salpicará algo de amor y una que otra pena transmutada que será justa.La locura que en mi abunda es gracias a un malestar pasado. Uno, nombrando al conjunto de desgarros y amores, buenas y malas jugadas, un mar iracundo y una calmada playa.La dualidad que conmigo fluye es estremecedora, por eso trato de colocar mi lado claro enfrentando la vida, y el lado oscuro cuidándome las espaldas.Tengo ideas que no son mías, solo son susurros de habitantes lejanos a nuestro entendimiento, ¿es locura creer en algo que no veo? ¿o la locura es por sentir algo que no entiendo?Hace tiempo que dejé de ver la locura como algo negativo, ya que las múltiples perspectivas sobre algo solo agregan más colores al panorama.Llamadme loca y sonreiré, llamadme bruja y sonreiré, llamadme persona común y corriente y mis gestos dejarán a la vista rechazo ante tal acusación.La locura por el amor, el arte y la belleza es mi fuerte, no me la quieras quitar o desmentir, porque mi dios no juega dados y quizás esté a mi favor

